Olla de barro – Allpa Manka

Allpa Manka, tan antiguas como la civilización misma siguen siendo uno de los utensilios más nobles para cocinar en los pueblos de los andes. Pocos saben que estas ollas sirven en cualquier cocina, y se pueden llevar de la llama al horno sin problema.

En kichwa Allpa Manka, utencillos de muy diversos tamaños hecho de barro cocido en un horno entre los 1000 °C y 1100 °C.   El material básico con la que están elaborados estas ollas es la arcilla, capaz de conservar indefinidamente, una vez cocida, la forma que se le dio.

En el campo de la arqueología y siguiendo la pauta del modelo habitual en la cerámica antigua, las ollas de barro son recipientes distinguidos por su “vientre” redondeado que en su cara exterior guarda “gráficos” representativos del pueblo que la elaboró; Es decir, la allpa manka sirve también como espacio de documentación de los conocimientos y saberes de estos pueblos.

Curar una olla de barro

A la Olla de Barro antes de usarlo debe aplicarse un proceso denominado “Curación de la olla de Barro”, que consiste en poner a remojar la vasija en agua de hiervas silvestres previamente cocidas, luego colocar granos de sal en su interior para que evite la formación de hongos, untarla con aceite vegetal para librarse de la impregnación de sabores raros, y finalmente mantenerla en horno caliente por unas dos horas.

El procedimiento a seguir para la curación de la olla de barro:

  1. Al recipiente remojar en agua de hiervas muy fría por un lapso de 12 horas;
  2. Con un diente de ajo más el aceite vegetal frotarlo por todo el interior;
  3. Añadir agua fría con un poco de vinagre hasta el borde,  hervir a fuego medio hasta que la porción del líquido reduzca aproximadamente 1/4.
  4. Deja reposar la mezcla cocida hasta que se enfríe, luego lavar el recipiente en agua corriente y la olla está curada, lista para preparar los alimentos.

La Alllpa Manka se utiliza para la elaboración de comidas propias de los andes, generalmente para la preparación de alimentos de una forma lenta, como los guisos de legumbres y estofados de carne y verduras, que necesitan de 2 a 3 horas de cocción. Son excelentes sobre todo para las cocciones en seco, con muy poca agua o al horno. Muchas personas afirman que los alimentos cocidos en ollas de barro son más sabrosos.

fuente: ABCcolor; Cerámica Inca; Wikipedia.

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